¿Sabemos lo que comemos?

 Hoy en día hay más comida a elegir que nunca. Es cada vez más accesible independientemente de la temporada. Es más bonita que antes, pero seguimos mal nutridos…Desde hace años las comparativas de los valores nutricionales que nos llegan de Estados Unidos o Reino Unido nos están advirtiendo que los niveles de las vitaminas y minerales son mucho más bajos que hace años.

En 2006 la ONU ya le ponía nombre a este fenómeno y lo denominaba malnutrición B, que no es otra cosa que reconocer que se pueden tener suficientes alimentos y, al mismo tiempo, pocos nutrientes.

La tierra, tal y como la hemos tratado, está exhausta…y de ahí la necesidad de aportarle fertilizantes químicos, nitrógeno, fósforo, potasio…; todos los elementos necesarios para que las plantas crezcan, pero algo no está funcionando como debería porque falta añadir un plus: así como nosotros necesitamos una flora bacteriana variada para estar sanos, la tierra en la que se cultiva todo lo que comemos también requiere su propia legión de microorganismos.

También la manipulación genética para obtener tamaños XXL o la recolecta de una fruta o verdura inmadura y fuera de temporada hace que el valor nutricional sea más bajo. Los alimentos guardados en cámaras de maduración no consiguen más nutrientes de la tierra ni reciben los rayos de sol para poder sintetizar los minerales.

De aquí la importancia de cuidar lo que comemos y apostar por la alimentación ecológica que incorpora la fertilización de materia orgánica respetando los tiempos de crecimiento, maduración y recolecta.

AlimentosCultivoEcólogicoMineralesVitaminas